A veces parece evidente que eso que estoy buscando simplemente no existe. Es simple:nunca fue. Nunca estuvo. No sé de dónde pudo sacarlo mi mente, si los anhelos se inventan de las costumbres, de los relatos, de algunos mitos vivientes. No obstante es complicado: mi frente sigue excavando esa pared infinita, inmóvil, rígida pero irrompible. Así paso los días: hilvanando ese anhelo, esa felicidad, tejiéndola y descosiéndola.
Pero la vida o el cosmos, o lo que sea que controla esta inercia, me da una cachetada, me tira al suelo y parte la tierra en dos. Yo veo todo, yo que estoy en el medio estiro mis brazos...
Los orígenes no son oráculos; son el punto de partida. Puedo alejarme cuanto yo quiera.
Soy YO con mis dos dedos en V, nadie puede hacer valer mis actos, no hay sangre que me ate, sólo un descuido en la concepción. Sólo eso. LO QUE SOY ES MÍO
No hay comentarios:
Publicar un comentario