Yo aprendo por los libros, pero aprehendo por las experiencias que me dan al estar viva. Hoy, ¿dónde están las enriquecedoras?. Veo muchas más experiencias, tengo mucho más para elegir y accedo a muchos más libros. No obstante VEO muy poco para DIGERIR.
Me acuerdo de los amigos que son pero ya no para mí, de los que perduran aunque pase esta fecha; disfruto de los que están cerca y extraño a los que están lejos... Pasa este día y me acuerdo de las millones de promesas que se llevaron las hojas, el frío, el viento; del grupo "Patitas" de mi infancia, de Coca, de las ganas de estudiar, de todas mis inspiraciones nocturnas, de tantos cafés, de los sueños cumplidos.
En una hora y treinta y dos minutos le dejo una parte de mí al tiempo. Dejaré de ser lo que era para ser lo que soy, algo se mantendrá. ¡Chau lista larga!. Hoy quiero estar con las pilas puestas para cuando llegue. ¿Te acuerdas cómo me imaginaba a los veinte años cuando tenía doce o quince?. Muy diferente, el tiempo superó a la maestra y siempre juega mejor.
Hoy no está el regalo que me sorprendía todos los años,pero está su recuerdo y la kabalah de soplar, religiosa y ceremoniosamente, las velitas en una torta que debe estar, mínimo, conformada con 60% chocolate (en cualquier especie chocolatina).
Al lado de las dos bolitas de la suerte (de la buena) tomo conciencia del tiempo. Voy dejando millones de cosas lejos, atrás; pedazos de mi alma expandidos por diversos y distintos lugares, me apresuro a decir, del cosmos; y voy soltando manos que me sostuvieron en caídas, que me aprisionaron, que me enseñaron, que me hicieron más fuerte... Tomo conciencia de la ausencia. ¡Volvería con más fuerza a abrazarlas!. Pero algunas hasta levantaron un muro que, por más que golpee, jamás caerá. Y los muros me hacen tomar conciencia de que HAY QUE DISFRUTAR DEL PRESENTE y del límite del "para siempre". Mi vida no es eterna, los recuerdos pueden perdurar por procesos consetudinarios, transformándose con el tiempo, y así SÍ pues podrán ser MIS COSAS ETERNAS: dejando de ser mías solas y siendo compartidas.
Hay manos que no queremos, nunca, soltar. Si hoy no las tenemos es porque nos dan lugar a tomar otras. Cuando escuche sus nombres, SIEMPRE ESBOZARÉ UNA SONRISA: he sido feliz. Y me propongo seguirlo siendo haciendo felices a las que HOY conforman mi mundo. Esta semana le tuve miedo a los libros porque creía que no les iba a hacer tanto bien como el que ellos me hacen a mí. No obstante comprendí que lo mejor que tengo son mis PALABRAS, y si al menos a UNO LE HACE FALTA PARA PODER VER, prefiero no callarme y seguir. Esto es lo que soy y el mundo me está necesitando para informar, contar, analizar y explicar.
Una voz especial desde el otro lado del charco dio en el blanco desde una distancia considerable: ¡DEBO DEJAR DE SER TAN DRAMÁTICA CON MI PROPIA PERSONA!(y es que tenemos que convivir las 24 horas del día). "Los juicios externos son mucho más favorables que los propios", dice el psiquiatra Christophé André (pero, ¿qué pasa con los narcisistas?).
La clave consiste en jamás olvidar: quiénes fueron y qué hicieron, quiénes fuimos y qué hicimos, y que fue lo que nos compartió. No olvido sus mañas, sus bromas y sus frases repetitivas. Y yo voy a seguir siendo la que siempre llama; la de los sms estrafalarios; la loca que te puede despabilar a las cuatro de la madrugada porque soñó con vos, porque se acordó de contarte algo importante o porque HOY se olvidó de decirte que TE AMA; la de los chistes zarpados; la que baila descontroladamente en los boliches; la que aparece en un primerísimo primer plano en las fotos y vídeos de todos los casamientos; la de las frases delirantes; la de las preguntas insólitas y la narcisa de tu cámara digital. Porque sé que al menos a alguien lo estoy haciendo sentir vivo con mi existir, LO ESTOY HACIENDO FELIZ.
Tomo la decisión de compartir mis boliñas de la suerte con alguien más. ¿De qué me sirve tenerlo todo si no puedo distribuirlo?. Y me faltan 80 para los 100, soy 20% en efectivo.