jueves, 3 de diciembre de 2009

DESCUBRIR




A veces se nos resbala de las manos y se nos cae. ¡PUM! No hay vuelta atrás. Otras, dejamos ir... Pero, ¿cuándo elegimos recuperar? No hay más visión que la que mira al futuro, no hay acto que no sea adelante en el tiempo. Para atrás, sólo podemos mirar. Hoy no produzco lo que como, leo un libro yankee, tomo Coca -Cola, ansío una Bic Mc. y me voy a bañar con agua caliente. Voy a rodar y no puedo evitar descubrirlo. La ignorancia es el mejor de los remedios.

Todos queremos vidas extraordinarias, cuando no es precisamente eso lo que nos hace disfrutar ni colma las energías vacías. Con que las cosas estén bien, basta. Quizás si antes estaba bien, era porque no tenía a quien culpar. Voy a tener que volver a besar al sapo y creer en los cuentos de hadas. Porque descubrí que no existe el perdón, existe el olvido; que nada se pierde, si nunca nos dimos cuenta que lo teníamos (y si nos hubiésemos dado cuenta, lo valoraríamos);que no existe el arrepentimiento, existe la culpa y el temor de pagarlo; y que nadie garantiza, después de lo que descubrí, que siga a su lado.