Volver a empezar no me cuesta si estás ahí y si me prometes que te vas a quedar; que nos frene el tope de la vida. ¡Vamos a cumplir lo que cantamos! ¡Vamos a decir la verdad brindando por los que mienten! Bailemos el son de nuestras voces que atrae la conmoción y el creer, la fe y las risas.
No te pido que olvides, sino que aprendas y atesores. No te pido todo, sino lo que en gana te viene entregar. Te pido que te liberes porque tu libertad es mi oxígeno. Quiero saber de vos desde aquí en adelante; más atrás está de más. Quiero tu verdad, no necesito corroborar.
¡Aliméntame de tus sueños! ¡Aliméntame con tus proyectos!. Porque es eso lo que yo tengo para dar, no tengo más que tardes para entregarte, mis dientes separados para mostrarte, mil ideas para despabilarte a la mañana, mil cuentos para divertirte, millones de llamados a horas insólitas, algunos colores para pintarte y mi mano tendida para las penas, para las broncas, para las guerras, para el nihilismo.
Si alguna día descubres que soy luz, sientes que habías andado a tientas y en el oscuro, que puedes regalarme una noche de lluvia para salir a pasear… Ese día prometo amanecer a tu lado y, con las cartas en la mesa, crear la magia que la vida nos invita a experimentar. Con la carne al aire, en un blanco profundo vamos a empezar a jugar… ¡No es volver si vamos de ida!
No te pido que olvides, sino que aprendas y atesores. No te pido todo, sino lo que en gana te viene entregar. Te pido que te liberes porque tu libertad es mi oxígeno. Quiero saber de vos desde aquí en adelante; más atrás está de más. Quiero tu verdad, no necesito corroborar.
¡Aliméntame de tus sueños! ¡Aliméntame con tus proyectos!. Porque es eso lo que yo tengo para dar, no tengo más que tardes para entregarte, mis dientes separados para mostrarte, mil ideas para despabilarte a la mañana, mil cuentos para divertirte, millones de llamados a horas insólitas, algunos colores para pintarte y mi mano tendida para las penas, para las broncas, para las guerras, para el nihilismo.
Si alguna día descubres que soy luz, sientes que habías andado a tientas y en el oscuro, que puedes regalarme una noche de lluvia para salir a pasear… Ese día prometo amanecer a tu lado y, con las cartas en la mesa, crear la magia que la vida nos invita a experimentar. Con la carne al aire, en un blanco profundo vamos a empezar a jugar… ¡No es volver si vamos de ida!