
Es raro sentir que las cosas que me han abandonado dejan una luz que me hace vibrar, como asegurándome que la risa de este Viernes no se derramará en lágrimas el Domingo. Quitando esos póster donde la gente es feliz pero nadie se mueve, nadie te piensa, todos son como piedras (piedra de una conversación que me viene como anillo al dedo, dirán los refranes), encuentro pinturas rupestres de MIS noches, marcándome la felicidad. HOY SIENTO QUE LA ENCONTRÉ.