lunes, 30 de noviembre de 2009
PARADOJA
viernes, 13 de noviembre de 2009
La Gurú de los tacos
Creo que es bastante insolente la que habita el piso yeta. Se pasa todo el día taconeando, y en cada tiqui-tiqui me recuerda que hasta sus zapatos encontraron su sentido en esta vida; que ella ya está graduada y ha encontrado su lugar en el mundo, quizás sea mejor madre que yo (por algo su vocación son los chicos); y que ÉL no deja ni un segundo de conjugar los tres tiempos, constantemente, haciendo de su vida un cuarto.
¿Dónde escondo lo que está a la vista y lo que todos tratan de mostrármelo, de manera cobarde? No es menor que esperar mis años le signifique mucho y que el HOY se haya convertido en un punto de inflexión capaz de unirlos, para siempre: ella sueña con la casa; él, con los hijos. Yo sólo con poder seguir caminando, y seguir y seguir.
- Señorita, ¿podría hacer el favor y moverse a un lado, abandonar esta situación?- me preguntaba un amigo. ¿Cómo negarme? Si sus ojos no hacen más que recordarla, y ella repitiendo que lo quiere mucho no hace más que hacerlo vacilar.
¿Qué valgo aquí? Nada. Por eso, abandono la toalla, los sueños, la tranquilidad de haberlo encontrado, el regocijo del amor que me mira eterno, todo.