viernes, 27 de agosto de 2010

Vocación


Es impresionante la cantidad de palabras que se sumergen en la selva del olvido manipulable. Las preparamos para momentos que, cuando llegan, las destierran. Al fin, eran fantasías y la realidad te suspira cálido y más.
Indefectiblemente, te llega la vocación, el llamado. A pesar de que hoy haya un silencio y el placer de la vida se reduzca a un rollo de cocina o a un amor.


sábado, 7 de agosto de 2010

Misión


En un proceso egoísta, por encontrarme a mi misma, abandoné mis ideales y me volví indiferente ante la pobreza.
¡Qué paupérrimo es mi espíritu! Sólo me salva que no existe hipocresía en mí: no puedo jactarme de más (quizás de menos) ni sorprenderme porque me encuentro en un lugar análogo, que suele ser más vacío y desesperanzador.
Proceso en vano: perdí visión, sorprendí una misión prostituida. Ya no existe lógica en mí; lucha inepta.
Me parece que hay un Leviatán devorándose un hippie.

martes, 3 de agosto de 2010

Mi Risa



Voy a dar una vuelta al pasado que no es volver. Porque lo que fue hoy es con otra gala, con otro cuadrillé. Porque todo el tiempo que ha pasado me ha obligado a recoger a todo aquello que le falta espinas. Voy a dar una vuelta a lo que era, sólo para robarme de nuevo la sonrisa que se quedó estancada en los recuerdos. Me lo piden los ángeles de Petunia.
¡¡¡VOY A VOLVER!!!

CONTACTO visual


No quiero escribirte una epístola exhaustiva y clasificatoria de este caos. No te mereces ni el cadáver ni la inservible.
No te busques enemigos, que algún día los puedes necesitar. Con vos, yo me voy a sentar a esperar. No esperándote, sólo para verte pasar. Y no creas que es para un contacto visual. hay profundidades que sos muy corto para alcanzar.
Hay un cuento que dice que el rey salió desnudo a pasear. Sin darse cuenta, también se despojó de su reinado. Que no te pisen los talones, cuidate. Un juramento se cumplió y se desarrolla en potencia.
Cuando tus pestañas lleguen al cielo, va a emerger y vas a tener que ayudarte de itinerarios e inventarios para recordar cuándo se le puso la llave al candado que tu estupidez no pudo tantear.
Gracias, Boom Boom on me.