martes, 2 de diciembre de 2008

ConsuMISMO




Sabes que valoramos la palabra que lleva el cumplido y no la frase que esconde la promesa porque nunca va a llegar a ser.



Sabes que valoramos la fuerza más que los combates. Clarificar cada uno a su manera las manchas negras del multicolor hace a un mundo menos sordo. Y no se trata del siglo ni de que sea el XXI. Es el consumismo. ¡Todos vendemos algo!



Yo aprendí a comprar el reírme con el otro antes de verlo amargado, yo compro lo que vos sos, yo compro tus verdades cuando encierran libertad y no se esconden en las guerras ni se derrumban en las tormentas, yo lo compro al delirante y comprensión al asaltante, yo compro al que todos le huyen y al que callando sabe otorgar.
Yo compro libros y examino los folletines.



Yo compro al amor que vive desnudo y rechazo al que se baña de progreso.

Yo compro el pantalón de jean que está lleno de cicatrices y que no lo dejan entrar en ningún bar pero que jamás cae con las manos vacías a mi burbuja.



Yo compro al que ignora por desconocer y no al que por conocer quiere ignorar.



Yo compro al que se levanta y se va, en vez de quedarse a escuchar.



Yo compro la valentía, no el coraje cara rota.
Yo no compro la anarquía, yo compro la revolución.



Yo no compro el oportunismo de estar bien, prefiero comprar el hambre.



Yo no compro mi seguridad y comfort a costa de la muerte en vida de otros.
Yo no compro lo que SOY, construyo con lo que hay. Porque las góndolas modernas no traen ninguna oferta. El campesino que tiene la mística que desdeñamos y al que le falta el capital que deseamos me vende lo mejor.

PARA VOS MARUCA AMI FREUDIANA Y COMPAÑERA DE MI REVOLUCIÓN...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ami.. me encantó, gracias x la dedicatoria! te extraño amiiii revolucionaria!! no dejes que te acalambren el alma nunca ,te adoro con todo mi corazon !!

Anónimo dijo...

Euge tienes que darme la dirección de esa tienda, quiero unirme a ese consumismo, quiero comprar un poco de valor para los momentos de debilidad, quiero comprarme sonrisas para los momentos duros y fé para las metas imposibles, lo que se que no necesitaré comprar mientras sigamos en contacto, es amistad para los momentos de soledad, pues de amistad me siento lleno cada vez que hablamos. Porque siempre estas sin estar. Besiños desde la otra orilla.

Anónimo dijo...

mana me encanta verte con esa fuerza peor no hay k ser tan idealista te extraño mucho... no te escribo mas pork mi alma no me olo permite jajaja besoso te amo