domingo, 2 de noviembre de 2008

CompilaDOS




" Cuando no haya nadie, estaré yo. Cuando sólo esté yo, estarán los libros". ¿Frase sincera o consuelo asegurado con el plus del éxito?. Amo descubrir día tras día que la soledad no desespera. Más bien, genera ideas para dejar de solventarla y que se vaya... Que al final resultan ser un buen salario para que se quede, adorándola a cada instante porque las cosas llegan solas por decisiones y actos, y se van de igual forma... Sólo que el tiempo de ocurrir está marcado por algo (llámese Dios, destino o azar).


Parece que cuando uno descubre que el espanto y la maldad en las personas existe, una puerta de infinitas situaciones maléficas se te abre: como la cólera, invade tu vida; todo se volvió maldito. Y quienes están más cerca tuyo son los que te demuestran que Hobbes no se equivocaba (si es que alguna vez quiso referirse a la lealtad o a la moral): "Es una guerra de todos contra todos".


¿Hasta que punto las señales señalan algo y son verdad?. Evidentemente, no son universales. Lo que en mi vida son señales, en la de otro pueden parecer unas estúpidas coincidencias. Se tornan en señales porque representan algo significativo, marcan, dibujan y escriben sobre la piel del alma, y es por eso mismo que simbolizan: por lo que nos hacen sentir, no por lo que son en sí.


Puede volver para darme la razón o puedo sentir que estaría equivocada si volvería a pensarla tal cual...

1 comentario:

Anónimo dijo...

De echo my friend lo primero que deberiamos pensar es que las señales no son mas que la interpretacion de lo que nos sucede, por eso es normal que una misma "señal" para uno no sea nada y para otro lo sea todo, porque cada uno lo interpreta como mas lo necesita en ese preciso momento.

Lo mejor de todo, la pic, completamente de acuerdo, todos contra la violencia de genero, soportar no sirve de nada, si te apetece entra en you tube y pon "ska-p violencia machista" es una cancion que me encanta de un grupo Madrileño del mismo barrio que yo me crie, aunque quizás un poko dura pero ojala la escuchasen todas las mujeres que no se atreven a enfrentarse, a todas esas que les falta ese empujoncito para defenderse.

Besos Euge.